lunes, noviembre 01, 2004

Simulacro. O Bucci va de boda versión 5.0 del 2004 (Y creo que ya es la última)

Empezaremos con el último parte médico. Estoy bien. Los puntos ya no me tiran, y el dermatólogo dice que no me preocupe. Está tan segura que no ha hecho caso a la cirujana y me ha dado cita para dentro de un mes, en vez de para dos semanas como recomendó esta. A mi pregunta de porque para dentro de un mes la respuesta fue clara. El ordenador (es tu amigo. Larga vida al ordenador XD) dice que no hay hueco en la agenda de la doctora hasta dentro de un mes, y que para dentro de un mes nos vemos. El lado oscuro se atrevió a preguntar: ¿Y si es algo grave?. Hombre, si es algo grave ya le llamaremos... Ahora estoy mucho más seguro....

Acabado el parte médico os contaré lo que hice ayer. Estuve de simulacro de boda. Sí, sí, de simulacro. Mi primo se casaba por segunda vez, y como no se puede pagar una nulidad eclesiastica, y además la novia/ahora esposa no es católica apostóplica como hubiesen deseado mis padres y los padres del novio sobre todo... pues por lo civil. Así que se casaron el viernes, y el domingo lo celebraban con un simulacro pa la familia y los colegas.

Aunque el día no acompañaba para todo el mundo (a mi me parecía un tiempo cojonudo), caía una tromba de agua de morirse y nos instalaron en plan boda americana. Una carpa, con estufas, gente con sombreros, los novios soltándose unas parrafadas de impresión, con beso al final de la ceremonia, lanzamiento de petalos de rosa, brindis del padrino/best friend.... Una americanada...

... que continuo en el coctail. Jamoncito, quesos, delicatessens varias, todo adornado con lacitos y florecitas, en el que se demostró una vez más que si algo es gratis merece la pena pegarse por ella. Mis prim@s hacían un viaje y otro, otro y uno más a las mesas donde servían el jamón, más que nada porque los camareros no te servían y porque controlar el estado del jamón uno mismo no tiene precio.

15 ó 16 platos de jamón más tarde, y cuando del jamón no quedaban ni los restos... dijeron ale chavales, a comer. Hojaldre de lubina de segundo, y medallones de solomillo de tercero. El pescao se quedo en el plato, y los medallones se fueron pa la Antonia, que por entonces andaba quejandose.

Menos mal que la lubina no la toque porque los camareros no daban tiempo a acabarse una cosa cuando te traían otra. Coño, que los novios se levantaron antes de acabar la lubina, y cuando terminaron de saludar a las diez mesas ya tenían los solomillos, la tarta pa cortarla y los postres servidos. Más velocidad que en el coche del Alonso.

Y claro, como tanta velocidad no es buena, paso lo que paso. Bucci´s mama se atragantó y devolvió, al pistolero le empezo a doler el hombro y se puso a estirar, a un señor se le cayó la dentadura.... La cosa empezaba a pintar mal.... Y seguiría peor.

No había barra libre.

Triste. Triste. Pero no había barra libre. Uno que es simpático y hacendoso; (para los tíos, que las tías suelen decir que soy mala persona, algo cabroncete y demás) debió de caerle simpático al camarero, porque de tres copas que pidió, no pago ninguna. (Sí, solo tres. Estoy fuera de forma.)

Pero claro... No era una boda, era un simulacro.

Una canción: Falsa moral (OBK)
He visto: Melinda y Melinda.