domingo, febrero 20, 2005

Disperso

Entre la gripe, el curro, los correos, el perrismo, y mil cosas más que no merece la pena enumerar, estoy un poco disperso. Disperso de mi mismo, de mi primer circulo vital, del segundo, disperso de vivir, disperso de pasarlo bien, del fútbol, del rol, de la madre que pario al referendum, de los más de 300 correos de listas que tengo por leer...

Estoy tan disperso que se me han olvidado hasta las cuatro o cinco cosas que quería comentar, del relato que escribí el jueves de bajón, de la Copa de basket, de mis niñas, de mis niños, de la soledad, de los votos, de como olvide una sonrisa...

Y al final, así, tan disperso, todo se ha quedado reducido a la nada, ese intangible que acaba siendo fruto de la desidia, de la monotonía y de la falta de estimulos.

Ahora sólo queda esperar al miércoles, a que salga Dragones y Mazmorras en DVD. Ese es un estímulo, un triste estímulo en fin, pero estímulo al fin y al cabo.

Una canción: Besaré el suelo (Revolver)
Una película: Con la muerte en los talones.