domingo, abril 24, 2005

Historias ajenas

No es la historía más antigua de la vida, ya sabéis, chico conoce chica y cambían el orden social. Y tampoco es una historia feliz, así que iros despidiendo de las fanfarrias y las celebraciones, el beso del final y las letras doradas diciendo fin, o the end que queda más cool y más moderno.

Es una historia de soledad, de cargas pesadas, de luchas infructuosas por un sueño. Es la historia de alguien sin rostro. Podría ser yo, podría ser el tipo que se toma dos cañas leyendo el periódico, incluso podría ser la de un poderoso ejecutivo.

Es tambien la historia de un sinsentido, la historia de un olvido, la historia que pasa a tu lado y uno es incapaz de leerla. Seguramente sea la historia del tipo aquel que toco la gloria con sus dedos, pero gloria prefirío irse a otro lado, y dejo al tipo en una caida sin fin.

Me gustaría que las historias acabasen siempre con final feliz, que en el fondo uno es un sentimental, pero por desgracia no puede ser así.

¿De que vivirían los fabricantes de pañuelos de papel? Sólo con la alergia no les valdría.

Una canción: Dressed for success (Roxette)
Me leí: Campos de Castilla (Antonio Machado)