lunes, marzo 17, 2014

300. El origen de un imperio

Ajú, Ajú, Ajú, cual es vuestro oficio?

Ya tenemos la secuela de 300, que contrariamente a lo que dicta la lógica no es 301, una película que ofrece lo que se espera: historías épicas de como la democracia solo se puede imponer con violencia, múltiples escenas sangrientas, grandes escenas de batallas y situaciones inverosimiles. Pero como un vídeo vale más que 300 palabras aquí el último trailer



Nuestro amigo y defensor de la democracia Temistocles, el lanzador de la flecha que acabó con la vida de Dario, el rey persa, en la batalla de Maraton (la misma batalla que derivo en la prueba atlética del mismo nombre), es el protagonista de esta historia que intenta mostrar otro angulo de la historia de Leonidas y la Batalla de las Termópilas.

Y aquí viene el gran problema de la película. Ni Temistocles es Leonidas, por no tener no tiene ni esos abdominales dibujados con pincel de 4000 pixels, ni la Batalla de Salamina son las Termópilas.

Un seis para Temistocles y Artemisa, la villana de la peli,