lunes, octubre 27, 2003

Ser o no ser

Alguien ha dicho:

"Nos gusta sentirnos diferentes, el problema es que en algunas ocasiones no lo conseguimos".

Una canción: I promised myself (Nick Kamen)

Uno mas en la lista

Caminando por la acera, sin rumbo fijo. La mente embotada en alcohol, en cinco o seis pintas de Guiness, tan negra, tan fresca y tan amarga que crees estar paladeándola aún, en ese andar errático de los borrachos, con la imaginación desbordada yendo de aquí a allá, sin pasajes ni guión.

Doblando la esquina hay un cambio en el aire. Antes fresco, ahora cálido, casi tibio, con una extraña sensación de intranquilidad y calma, con la tensión de la tormenta a punto de estallar. Vagas por los adoquines, enumerándolos, sonriendo ante las extrañas figuras de los guijarros que componen el suelo y que te llevan paso a paso hacia una plaza amplia, de esas de jardincito con estatua en el medio y una fuente donde saciar la sed. Un par de bancos de piedra, puestos uno enfrente del otro, objeto de los coqueteos adolescentes, anteriores en el tiempo a las largas noches en el bar, a las que le empujaron la falta de amor. Esa es la causa de que se llenen los bares, repetía una y otra vez, a los jovencitos que buscaban esquinas oscuras para abandonarse al deseo y los brazos queridos.

Se sentía tan cansado. Hastiado de luchar, de empinar el codo, de vomitar una y otra vez esa pasta sanguinolenta. Se dejo caer en uno de los bancos, medio recostado, helado de frío sobre la piedra gris. Allí se quedo viendo pasar las horas, una noche tras otra, sin más compañía que los cartones de vino y los harapos que le protegían del frío, mientras unos y otros le señalaban con el dedo extendido, casi acusador.

Un día los harapos se convirtieron en piedra y el vino se desparramaba por su cuerpo sin que notase su tibieza y su humedad. Sin miedo, tuvo conciencia de que todos le señalaban y que era el siguiente de la lista. Como siempre, el no tenía la potestad de decidir. Siempre hubo otros que lo hicieron por él.

Una canción: Naturaleza muerta (Mecano)

domingo, octubre 26, 2003

Domingo de acción

A eso de las nueve y media de la mañana he llegado a casa del colegio electoral, tras cumplircon mi obligación de presentarme a la mesa electoral bajo pena de unos fines de semana de encierro en casa según ordena la autoridad gubernativa, y era entonces cuando debía haber escrito esto. Pero lo he dejado pasar y me he puesto a vaciar un poco de morralla el disco duro que con tanto mp3 empezaba a tener problemas de espacio.

Tenía un par de temas para hablar esta mañana, antes de que la modorra cansancio de fin de semana y la tristeza melancólica de domingo de lluvia hiciese presa en mí deseando escuchar la discografia completa de Alejandro Sanz, así que me quedo con un puntito de reflexión acorde con el día de Madrid

· Para que nos permiten el derecho al voto si alguien cercano nos lo impone. Situación: Un matrimonio de señores muy mayores justo delante mio. El señor le coge el sobre a la mujer y le dice: Voy a mirar dentro por si has cambiado la papeleta. Tú ya sabes a quien tienes que votar.

Una canción: Un charquito de estrellas (Alejandro Sanz)

sábado, octubre 25, 2003

Sábado de reflexión (Versión 2.0)

Bueno, pues como el ordenador ha petado, y como casi siempre no tengo copia de seguridad del post, pues me toca reescribirlo entero. Veamos si me acuerdo de todo.

Comentaba hace veinte minutos que hoy, aqui en Madrid es sábado de reflexión, y que me encontraba preparando para mi segunda experiencia democrática de la semana, tras haber estado de Secretario en las elecciones sindicales del curro. Hoy, sábado de reflexión no se puede solicitar el voto hacia ninguna candidatura, aunque aún así no han quitado los carteles de las calles.

Decía que en esas restricciones nos encontramos hoy y que mientras venía a currar, si, hoy sábado, que le vamos a hacer, el taxista me ha hecho un pequeño interrogatorio. Esa es una de las cosas que no me gusta de ir en taxi, ni de las peluquerías. La necesidad de tener que mantener una conversación. Aparte que ahora estoy inmerso en una espiral de preguntas. Todo el mundo está interesado en hacer cuestiones, muy prestos para saber de, pero poco duchos a soltar información de ellos mismos.

El caso, que me piro del hilo, es que mientras el taxista me preguntaba me iba dando sus ideas sobre la sociedad. Que si Puchuchu es un mangante, que si Moñoña sólo quiere enriquecer a los suyos, o si la alternativa de Braulio es simpática pero a la vez tan utópica y romántica "como un belga por soleares".

Tambien me decía que el problema en esta ciudad era que no iban a arreglar la inseguridad, ni la especulación, ni la vivienda, ni el trabajo, y que para que preocuparse de ir a votar, si no van a solucionar nuestros problemas.

Esta postura empieza a generalizarse mucho. Para que ir a votar si nos van a seguir jodiendo. Palabras textuales según la opinión de la mayoría de encuestados aunque no vayan entrecomilladas. Una lastima que la gente no quiera ejercer su derecho a votar, en especial porque de no hacerlo careceran de legitimidad moral para quejarse de lo que los demás elijan por ellos.

Además, para conseguir que ahora se pueda votar en el pasado hubo mucha gente que dio su vida por lograr ese derecho. Que el hombre pudiese votar. Y digo hombre, que a las mujeres las putearon todavía más.

Sólo por esas dos cosas, la posibilidad de quejarse y los caídos por la causa merece la pena ir a votar.

En la versión 1.0 la canción era La casa de Ines (Guarana)
En esta versión: So called friend (Texas)

viernes, octubre 24, 2003

Terror en el hipermercado

Pues hoy las cinco del viernes van de compras, de super y de los grandes momentos que se pueden pasar en el Carrefú, el Día o el Lidel ese.

1) ¿Qué prefieres, carrito con hoja de lechuga o con folleto?
Por supuesto, carrito con hoja de lechuga, aunque yo soy más de cestita. Las cestitas son como los ciclomotores, no necesitas carnet para llevarlas y te dan la misma sensación de velocidad, además si te quitas el cinturón y las llevas arrastrando por el suelo hacen las veces de carrito y la gente te mira mal.
2) ¿Crees en la existencia de las "cajas rápidas" o piensas que es un mito como lo de "el tamaño no importa"?
Por supuesto. Además son uno de mis lugares favoritos por el alto grado de testosterona y malahostina que se respira. La gente se piensa que las cajeras de las cajas rapidas son ultrarápidas y no se dan cuenta de que son señoritas normales y corrientes. Que además agradecen si las saludas o las dices algo bonito cuando pasas, al estilo de "Buenos días señorita.... mirando el nombre que tienen puesto en la plaquita... que bonita sonrisa tiene usted hoy. Está demostrado. Una sonrisa y unas palabras amables y van más rápido.
3) ¿Cuál es la distancia de seguridad que mantienes entre la compra anterior, la barra de "cliente siguiente" y tu compra? ¿Eres de los que tiene miedo a que el de antes de ti te pague tus croquetas o acosas a la pobre barra?
La distancia justa para que no se me cuele nadie. De todos modos no creo que nadie se atreviera a pagarme nada de mis compras porque suelen ser cosas raras y que no pegan nada sobre todo para las cenas. Queso President, colines, chocolate blanco, salchichas... El kit básico de supervivencia. Aunque tampoco me importaría que me pagasen la cena.
4) ¿Alguna vez has sido capaz de guardar los productos a la misma velocidad que la cajera los pasa por el láser o crees que no lo conseguirían ni los de Matrix?
No, de hecho yo repaso que esté todo lo uqe he comprado que no sería la primera vez que me dejo olvidado algo en la caja o en el carro de otro señor pensando que era el mio, como cuando puse 32 pilas alcalinas en un carro pensando que era el mío y el señor las pago convvencido de que eran suyas y se fue sin darme tiempo a cogerle. Y no pude comprar las pilas porque se llevo las que quedaban el otro señor...
5) ¿Qué le diríais al que tuvo la idea de redistribuir periódicamente los pasillos para que cada 15 días te vuelvas loco al encontrar los zapatos donde antes estaba la leche?
Que es un heroe y lo debía fichar Madrid 2012 para potenciar el deporte en Madrid. Imaginad lo divertida que sería la competición de Compring en las Olimpiadas con los comentarios de Michel o de Aida la del GH. Que te den una lista de la compra como la del anuncio ese del Lidl de un carro lleno por 30 euros y que te obliguen a llenar el carro y gastar menos de 100 euros en hacerlo. Para eso si que se necesita doparse y no para correr sin nadie delante ni la poli detras.

Una canción: Terror en el Hipermercado (Alaska)

jueves, octubre 23, 2003

Felicidad

Cuando eres feliz, no echas de menos nada, ni siquiera lo que no tienes, y el gran error es pensar que si tú eres feliz, los demás también están obligados a serlo.

Cuando no eres tan feliz echas de menos las pequeñas cosas del ayer, y hasta el aire que respiras duele.

Una canción: Felicidad (La cabra mecánica)
Anoche ví: Matrix Reloaded

miércoles, octubre 22, 2003

Las luchas de poder

Recuerdo que cuando era pequeño, algo más pequeño, que todavía soy un poco pipiolin, me lo pasaba pipa asistiendo a las reuniones de vecinos. Era muy divertido ver a esa gente tan formal que te dejaba abierta la puerta si teveían en el pasillo de entrada, o que te saludaban y te daban unos cachetes simpáticos en la mejilla, se ponían tan exaltados por nimiedades.

Claro está que yo no me enteraba de nada, pero me lo pasaba bien. Reconocere, antes de que penseís que menuda educación me han dado mis señores padres, que no me dejaban estar presente, pero como las reuniones eran en la porteria, que casualmente está debajo de mi casa, pues me entaraba de todo.

Los que vivaís en Madrid, sabreís que dado el grosor de las paredes en los pisos se puede escuchar todo con total claridad. Eso ha proporcionado grandes personajes en cada portal. Existe la cotorra, la cotilla, el vecino del quinto, el desagradable del 1º D, ese que no da los buenos días, el raro, el de las visitas extrañas, el de la música alta y ruidosa.

Lo mejor de las comunidades de vecinos es que cada año le toca a un propietario o inuilino ser el presidente, por lo que de hecho el poder es algo rotatorio. Aún así, siempre existen pequeñas facciones que acaban generando luchas por el poder. Un poder que es tan exiguo que yo creo que no deja de ser testimonial. Elegir subir las cuotas, guardar las llaves... no deja de ser un poder, que más que ejercer, disfrutar y ostentar de él, se convierte en un engorro.

Pero siempre queda bien fardar de poder. Decir que eres el presidente, que tienes las llaves en tus manos, que lo que se hace pasa por tí, que la potestad de la última decisión reside en tí... Y es que la mayoría de la gente lleva un Simancas, una Esperanza Aguirre e incluso un Tamayo dentro.

Aunque no siempre se atreven a salir a la luz.

Una canción: I swear (Boys 2 Men)