martes, enero 09, 2007

Campaaaaaaaaaana y se acabó.

1º Los reyes vinieron y según llegaron se fueron igual de cargados. Miento, Melchor se dejó un cinturón. El año que viene se lo devuelvo.

2º La nochevieja estuvo de miedo, con mis tres botellas de sidra, mis cuatro pelis y la primera bronca del año por el messenger. El año o se empieza bien o no se empieza que cojones.

3º Se acerca mi cumpleaños y no sé donde celebrarlo. Problema habemus.

4º Más problemas habemus. Los cascos azules han sido acusados de abusos sexuales a niños. Ya no podemos estar seguros ni con las fuerzas internacionales.

5º El Madrid esta en crisis, el estu está en crisis, mi bolsillo está en crisis...

6º ¿Si los buenos propositos no se cumplen, porque la gente no se propone cosas malas? Así el no cumplirlas da buen rollo ¿no?

7º Tengo que cambiar de camello.

8º Corsarios de Levante no esta mal, pero podía estar mejor.

9º He vuelto a leer.

10º Escribir me cuesta más.

11º No tengo buenos propositos.

12º Tampoco buenos deseos.

Lo siento.

Me he leido: El templo del mal elemental (la novela) (lo del mal elemental es por la novela en sí.... me lo tengo merecido por leer ese tipo de cosas), Corsarios de Levante, Con animo de ofender, Patente de Corso.

Leyendo: El zigurat de Kalak.

domingo, diciembre 31, 2006

Happy 2007

Los cuartos....

Los cuartos....

La capa de Ramón García

El último cuarto....

Campanada 1...

Campanada 2...

Campanada 3...

Campanada 4...

Campanada 5...

Campanada 6...

Campanada 7...

Campanada 8...

Campanada 9...

Campanada 10...

Campanada 11...

Campanada 12...

FELIZ 2007

viernes, diciembre 29, 2006

Las grandes verdades de la Navidad Punto 3

Herodes era un santo.

Resucitemos a Herodes.

Herodes (como el coco y otros grandes forjadores de la juventud) evitaría males mayores.

miércoles, diciembre 20, 2006

Dos días y bajando

Ahí que ilusión que ya está aqui la Navidad, el frío que pela, los copos de nieve bajando por esta web, el portalito friki que tendré que cambiar algún año...

Ayer estuve en Cortylandia, y si no fuera por las caritas de los niños, le podían dar mucho por saco al sarao aquel. Posteriormente estuve de paseo, o sea mirando cosas que no compraré y que ni siquiera añadiré a mi wishlist, aunque encontre cosas interesantes para regalar.

En el próximo post hablare, mañana, y me convertiré en Coco explicando las diferencias entre tranquilidad y agobio, entre relajación y estress. Y además os contaré mi nueva tanda de entrenamientos en el metro, la ruindad de la gente, nada nuevo bajo el sol, y mis paseitos casi diarios hacia casa.

Ya es Navidad en el Corte Ingles. Felices compras.

jueves, diciembre 14, 2006

Disfrutemos de la Navidad

Si, yo. Antinavideño, salvo para la paga extra, las cestas de Navidad (peazo jamoncito que me han daoooo) y las cenas de la susodicha con la gente, este año apuesto por disfrutar de la Navidad. Cielo santo, el mundo se ha vuelto loco. Ruidos de frenazo, crujir de huesos y cristales rotos. Las primeras trompetas del Apocalipsis ya están aqui.

Pues sí, este año, como ya le dijo María a Mariano, hay que ser buenos, hay que hacer el bien, tenemos que querernos los unos a los otros como nunca nos hemos amado y, bueno tambien dijo cosas sueltas pero irrelevantes. Pero principalmente hay un motivo importante: Ahora a todo el mundo le jode la Navidad. Es que la gente es muy perra, es que hay muchos atascos, es que la plaza mayor, es que...

Para empezar iré a Cortylandia y no gritaré que los reyes son.... pues eso, los que son, Juan Carlos y Sofía. Despues iré a la Plaza Mayor y me compraré un muñeco de esos que cagan, luego me patearé Preciados en busca de regalos. Y luego querré a todo el mundo, empezando especialmente por unas lindas señoritas descendientes de las valkyrias, para continuar por el resto del mundo femenino colmándolos de besos, abrazos y buenos deseos. Para los hombres de buena voluntad, y para los de la mala voluntad también, solo me quedarán abrazos, pero como es Navidad me lo perdonarán porque sino lo hacen, el Niño Jesús llorará y llorará y unas inundaciones asolarán la tierra.

Y no me enfadaré por las obras ni por tardar dos horas en llegar a mi casa por transporte público, 1 hora 45 minutos en coche, porque voy a ser bueno. Viviré unas navidades tan dulces que tendré que subirme la dosis de insulina de lo malito que me pondré.

Y todo porque: porque es Navidad. Y la Navidad mola. O no.