Esta semana ha sido muy pródiga en pelís, libros y hasta un concierto.
Empecemos por las películas.
Piratas del Caribe 3
Jack Sparrow, Elizabeth Swann, El Capitan Barbosa y Legolas vuelven a surcar los mares en una película donde sobresale especialmente Keira Knightley. Monisima y dívina de la muerte. Sparrow tiene una escena chula con unos cangrejos (rayadura cósmica) y lo mejor, lo mejor... Keith Richards. La peli, entretenida sin más.
El novio de mi madre.
El regreso a la pantalla de Michelle Pfeiffer, que a pesar de tener todos los años e incluso alguno más, sigue comiéndose la pantalla, aparte de seguir tan bella como cuando rodase aquellos Fabulosos Baker Boys. El chatín que hace de novio, un cómico imberbe con mucho mucho talento es un gran descubrimiento. Como siempre en este tipo de comedias, lo mejor son los secundarios que dan credibilidad a la película. Peli graciosa de las de la sonrisa en la boca desde el principio hasta el final. Lo único malo, la secuencia de créditos inicial.
Pasemos a los libros.
Poca originalidad. Las aventuras del capitán Alatriste y Limpieza de Sangre. Relecturas 6 y 5 respectivamente con pocas novedades. Lectura alegre rápida e interesante para los viajes en Metro.
Concierto
Aprovechando que comienza la temporada de ferias y festejs por los barrios de Madrid, comienza tambien la temporada de conciertos. Para empezar, Kiko y Shara. Dos gaditanos semiadolescentes con su legión de fans pokemon detrás, impagable el grupo de siete niñas que estaban delante nuestro al principio del concierto. Kiko es el que más tablas tiene sobre el escenario, por aquello de que lleva unos añitos en la música con su anterior grupo Los Caños. Shara acompaña poniendo una voz bastante potente y con sus letritas de amor adolescente parecen unos nuevos Pimpinela. En cuanto al concierto, pues mucha gente, mucho niñato y algunos problemas de acústica y los típicos de conciertos de verbena. Música alta en comparación con las voces, murmullos incesantes de gente que está bebiendo y comiendo, etc... Lo mejor del concierto: El bocata de morcilla de antes. Rico, rico.
Para saber un poquito más:
martes, junio 05, 2007
martes, mayo 29, 2007
Feliz, feliz en tu día...
...cajoncito que dios te comente, que el buenrollito inunde tu vida, y que posteen mucho más.
Para saber más... Ilyushin Il-2 Sturmovik
lunes, mayo 28, 2007
viernes, mayo 25, 2007
Que personaje de Heroes serías...
Soy Hiro. Mola.
Para saber algo más: Forbes
| Which Heroes character are you? Your Result: Hiro Nakamura You are Hiro Nakamura. | |
| Claire Bennet | |
| Issac Mendez | |
| Matt Parkman | |
| Peter Petrelli | |
| Nathan Petrelli | |
| Sylar | |
| Niki Sanders | |
| Which Heroes character are you? Quiz Created on GoToQuiz | |
Para saber algo más: Forbes
jueves, mayo 24, 2007
Spiderman 3 y No me cogeréis vivo
Lo primero es lo primero y lo segundo va despues. Como mi originalidad va en aumento, para tener cosas que contar a partir de ahora os comentaré las pelis que vea (estrenos sólo que si no os podría aburrir) y los libros que lea.
Ayer vi Spiderman 3. Sí, podia haber preferido malgastar la tarde del miércoles en ver la final de la champions, pero antes del estreno de Piratas del Caribe me apetecía ver las increibles aventuras del hombre araña. Partiendo de la base de que a mi Spiderman, ni me gusta ni me deja de gustar, ya que en general los comics no han sido uno de mis fuertes, pues tampoco iba con muchas pretensiones. Habrá quien me diga es que en los comics.... Pues eso, que si quieres ver un comic acercate a la librería pero deja el cine tranquilo. Mi clasificación de la pelí: Entretenida. Las poco más de dos horas se me pasaron rápido. Hay chorraditas que me gustaron, otras que no: la cara de panoli del prota, la inexpresividad de Mary Jane, y los cambios estilisticos de Spidey. Pero la peli en sí está entretenida. Lo justito para merecer una tarde de cine.
No me cogeréis vivo es el tercer recopilatorio de Arturo Perez Reverte de sus artículos publicados en el Semanal, el suplemento de un montón de periódicos de este país. Como siempre, la prosa facil, directa e incisiva nos muestra su visión de ese crisol de cosas llamado España. La mayor virtud de Perez Reverte, amén de Alatriste, es su capacidad para resultar intemporal. Da igual que leas su artículo de este último finde que el primero de ellos. Además, consigue hacerte pasar de un artículo a otro y cambiando de éstado de ánimo, pudiendo asomarse alguna lagrimita a nuestros gastados ojos, (lo sé, soy un sentimental, pero hay historias que me tocan el puntito B) y o pasar a la hilaridad y no poder reprimir las risas en el autobús.
Y esto es todo por hoy...
Bueno, todo no. Esta es la canción de hoy: Pero que hermosas eran (Joaquin Sabina)
Y para aprender algo más.... Blastodiniales
miércoles, mayo 23, 2007
Bucci vuelve a ir de boda
Y en esta ocasión con alicientes nuevos. Para empecer lleve coche. Consecuencia: Alcohol cero. Asi que la boda se convertía en un lugar idóneo para observar. Segundo aliciente. Primer acto "social" con los del curro asi que para romper hielos no estaba mal. Eso de estar en un departamente aislado, y dos meses de baja no es muy buen para las relaciones.
Para empezar, viajecito hasta Coslada. Rayo Buccón se comportó como un señor y aguantando el viento, una pequeña tormenta y mis canticos como Winona Ryder en Reality Bites, me puso de casa a alcobendas en menos de media hora.
Llegada a Alcobendas, amenaza lluvia con leves gotitas cayendo del cielo y preparados para la boda.
Primera parada, un bar para tomar cafe. Allí, salutaciones varias con los compañeros/as de curro que se quedan admirados por mi imponente presencia física. Supongo que la fantástica mezcla de traje con zapatillas de deporte me daba cierto aire transgresor, más o menos como Emilio Aragón con su esmoqiun y sus converse.
Segunda parada, la Iglesia. Yo que soy un recien llegado al mundo del voleibol, tanto novio como novia están ligados a este deporte (y entre ellos, y con el banco), no conocía a nadie. Mientras, mis compañeros iban saludando de un lado a otro a mucha gente.
Tercera parada, la ceremonia. No me gustan las bodas. Me parecen demasiado largas y demasiado formales y ceremoniales. El curo, aqui se lo montó bien, salvo un par de detalles, una lectura hablando de la sumisión de la mujer (elegida por la novia que conste) y que la boda parecía un musical, hasta siete canciones a lo largo de la boda.
Más o menos era como estar en una peli de esas en las que en cualquier momento uno de los protas empieza a cantar, sólo faltaba la gente haciendo coreografías, saltando y haciendo piruetas por ahí, en plan El otro lado de la cama o High School Music.
Cuarta parada. Los novios casados ya, todos de excursión al convite. Me pierdo. Me encuentro. Me vuelvo a perder. Recuerdo que tengo un mapa. Lo sigo. Me pierdo. Las obras y las calles cortadas no aparecen en el mapa. Encuentro un coche con gente con traje. Lo sigo. Son de la boda. Bien. Llego al sitio. Encuentro aparcamiento a la primera. Bien por mí.
Ya en el restaurante. Primera parada, la barra (capital Pamplona) y hacerse colega de los camareros y que se queden con mi cara. Algo no muy difícil yendo sin afeitar y con la cara quemada del sol. Desde entonces, hasta el fin de la barra libre, nunca me faltó la Coca cola Light
Luego la comida. Me quitaron los mariscos y el pescado (con salsa de gambas) para ponerme dos fuentes de jamon, una de croquetas, una de empanadillas y una ensaladita con esparragos.
Cuando la pierna de cordero llegó, el iberico se había hecho fuerte y ya no quise nada. Bueno nada, nada... sólo más coca cola light aprovechando la barra libre, y viendo el espectáculo.
Ahí estaba el cura de la boda, bailando y arrimando cebolleta con las compañeras de equipo de la novía, y los camareros borrachos impidiendo que nadie estuviese sin copas.
Y a eso de la una, de vuelta a casa, con el Rayo Buccon, la música a todo trapo y a dormir.
Para saber más... Kienersrüti
Para empezar, viajecito hasta Coslada. Rayo Buccón se comportó como un señor y aguantando el viento, una pequeña tormenta y mis canticos como Winona Ryder en Reality Bites, me puso de casa a alcobendas en menos de media hora.
Llegada a Alcobendas, amenaza lluvia con leves gotitas cayendo del cielo y preparados para la boda.
Primera parada, un bar para tomar cafe. Allí, salutaciones varias con los compañeros/as de curro que se quedan admirados por mi imponente presencia física. Supongo que la fantástica mezcla de traje con zapatillas de deporte me daba cierto aire transgresor, más o menos como Emilio Aragón con su esmoqiun y sus converse.
Segunda parada, la Iglesia. Yo que soy un recien llegado al mundo del voleibol, tanto novio como novia están ligados a este deporte (y entre ellos, y con el banco), no conocía a nadie. Mientras, mis compañeros iban saludando de un lado a otro a mucha gente.
Tercera parada, la ceremonia. No me gustan las bodas. Me parecen demasiado largas y demasiado formales y ceremoniales. El curo, aqui se lo montó bien, salvo un par de detalles, una lectura hablando de la sumisión de la mujer (elegida por la novia que conste) y que la boda parecía un musical, hasta siete canciones a lo largo de la boda.
Más o menos era como estar en una peli de esas en las que en cualquier momento uno de los protas empieza a cantar, sólo faltaba la gente haciendo coreografías, saltando y haciendo piruetas por ahí, en plan El otro lado de la cama o High School Music.
Cuarta parada. Los novios casados ya, todos de excursión al convite. Me pierdo. Me encuentro. Me vuelvo a perder. Recuerdo que tengo un mapa. Lo sigo. Me pierdo. Las obras y las calles cortadas no aparecen en el mapa. Encuentro un coche con gente con traje. Lo sigo. Son de la boda. Bien. Llego al sitio. Encuentro aparcamiento a la primera. Bien por mí.
Ya en el restaurante. Primera parada, la barra (capital Pamplona) y hacerse colega de los camareros y que se queden con mi cara. Algo no muy difícil yendo sin afeitar y con la cara quemada del sol. Desde entonces, hasta el fin de la barra libre, nunca me faltó la Coca cola Light
Luego la comida. Me quitaron los mariscos y el pescado (con salsa de gambas) para ponerme dos fuentes de jamon, una de croquetas, una de empanadillas y una ensaladita con esparragos.
Cuando la pierna de cordero llegó, el iberico se había hecho fuerte y ya no quise nada. Bueno nada, nada... sólo más coca cola light aprovechando la barra libre, y viendo el espectáculo.
Ahí estaba el cura de la boda, bailando y arrimando cebolleta con las compañeras de equipo de la novía, y los camareros borrachos impidiendo que nadie estuviese sin copas.
Y a eso de la una, de vuelta a casa, con el Rayo Buccon, la música a todo trapo y a dormir.
Para saber más... Kienersrüti
martes, mayo 22, 2007
Alergia.
Mes de mayo con las flores, estornudo por los rincones, me saco mocos a millones y me pongo de mala hostia. Y no es cuestión de que no duerma bien por las noches, o de que se me peguen las sabanas, o de que en el Metro rompa a sudar y me pase empapado todo el día, y es que Metro de Madrid vuela, tanto que el aire acondicionado se debió de quedar en cocheras.
Decía Carlos Goñi en uno de los últimos conciertos que una de sus pocas canciones positivas es Odio.
Quizá Odio sea una palabra demasiado dura para reflejar lo que generan ciertas acciones, comportamientos. Y no sé si será porque se me ha roto el coche, porqué me aburro, porque el filete de pollo me ha sentado mal, pero el caso es que estoy un poco hasta los cojones, de todo y de todos.
En momentos como este, a uno le gustaría ser como Sauron y sacudirse de un golpe y porrazo todo.
Y sí, puede que sea un mal día.
Para aprender un poquito... Sínodo
Decía Carlos Goñi en uno de los últimos conciertos que una de sus pocas canciones positivas es Odio.
Quizá Odio sea una palabra demasiado dura para reflejar lo que generan ciertas acciones, comportamientos. Y no sé si será porque se me ha roto el coche, porqué me aburro, porque el filete de pollo me ha sentado mal, pero el caso es que estoy un poco hasta los cojones, de todo y de todos.
En momentos como este, a uno le gustaría ser como Sauron y sacudirse de un golpe y porrazo todo.
Y sí, puede que sea un mal día.
Para aprender un poquito... Sínodo