lunes, noviembre 11, 2013

#11 El personaje favorito de los que has llevado

Pero que tipo de pregunta es esa. ¿Cómo se puede quere más a uno de tus retoños? máxime cuando uno está más habituado a dirigir que a llevar PJs. .

A ver, con quien me podría quedar...

Por un lado estarían el dúo Genjay - Pater Nilius, los dos clérigos de Perlod, alumno y maestro, que terminaron sus vidas en una triste mazmorra dungeonera, uno en AD&D el otro en D&D 3.5.

Por otro estaría Juanito Golosina, el bardo mediano, sordo y socarrón de las primeras partidas de Hackmaster, con su trompetilla para poner el oido cuando le pillaba el lado malo, o con su libreta para escribir rimas graciosas que plasmar con su laud.

Ale, que me quedo con estos.

Escuchando: Mecano (Aidalai)

domingo, noviembre 10, 2013

#10 La historia que siempre recuerdan tus amigos

Dejando de lado la coña de coger la carta del VIPS, ponerla de pie delante mío y comentar siempre "Estáis en una taberna...." hay varias historias recurrentes en los distintos grupos de juego.

De la época del asesinato del rol, todo ese verano lo pasamos jugando la gente del instituto. En una de esas andanzas, un mago villano hechizo a uno de los dos personajes en pie, desnivelando la balanza a su favor. Ese momento cuando "el hechizado" anuncio su intención de pegar al compañero con la mirada baja y gesticulando se quedó como una de las grandes anécdotas.

Con otro grupito de jugadores ocasionales que pensaban que eso del rol era como los videojuegos, uno de los personajes entró en una habitación en la que había un sillón.
- Me siento. ¿Que ocurre?. Inquirio pensando que había dado con la clave para entrar en el laboratorio secreto.

- Nada. Que estas más cómodo. Otra coña que perduro por mucho tiempo.

Y está no fue con amigos sino con Amigotes DnD-es. Earl montó una partida y apareció un oso encadenado. Y el resto es historia ;-)

He visto Star Trek

sábado, noviembre 09, 2013

#9 - Tu mayor pifia alrededor de los juegos de rol

Esta entrada creo que es de las más difíciles de responder. Especialmente porque en juego si sabemos que es una pifia, pero fuera es más complicado. Posiblemente mi mayor pifia sea la misma que la de Con D de Dados, intentar abarcar mucho más de lo que puedo, con ideas de partidas apuntadas por cualquier rincon, encuentros garabateados por múltiples libretas y muchas aventuras a medio completar. 

Se puede decir que soy un hombre de principios. 

Y hasta aquí la entrada más horrenda del #desafiodelos30dias. 

viernes, noviembre 08, 2013

#8 Tu mejor crítico alrededor de los juegos de rol

Esta es complicada. Como valorar en terminos de juego algo no relativo a ellos. Alrededor de los juegos de rol creo que el mejor crítico que he podido sacar es conocer a toda la buena gente que he conocido, Beto,  Darokin, Earl, E-Dwarf, Grey, Kano, Nrike, Tiberio, Zherta, Zid.... y afianzar a otros como Rober o Vicente.

Yendo a algo más material, las jornadas de las CLN o apuntarme a Da2 tambien andarían cerca del crítico o por encima, y si nos vamos al vil dinero... como decía Kano, una conocida editorial americana en una liquidación de navidades me envió por duplicado un pedido, que nos repartimos amablemente entre el grupo de juego, conteniendo cosillas muy jugosas como esta


Escuchando: Orígenes: El Bolero Vol. 2 (Café Quijano)

jueves, noviembre 07, 2013

#7 Mi mayor pifia en un juego de rol


Si ayer Genjay lograba acabar con un villano con un doble crítico seguido, aquel pobre acólito de Perlod también es el responsable de la mayor pifia. En otra batalla con un asqueroso bicho que asemejaba unas cucarachas mutantes dopadas, en una especie de anfiteatro, uno de mis compañeros estaba caido. Al deshacerme de mis enemigos corrí a socorrerle. Al sortear uno de los escalones para llegar a su lado el chequeo de destreza no lo pasé, un inmisericorde 1, me lanzaba hacia el con mucha probabilidad de golpearle. Otro chequeo de destreza para esquivar el golpe que no pude evitar.

Lanza tu ataque. El dado rodó y mostró un maldito 20. Aquel golpe de martillo que debía ser como el movimiento de un bateo (de abajo hacía arriba) se convirtió en un aplastamiento en toda regla, con toda la fuerza de mi movimiento y de mi cuerpo.

Y así fue como terminaron las aventuras del guerrero del grupo, aplastado por el martillo del clerigo.

Ayer ví: El juego de Ender

miércoles, noviembre 06, 2013

#6 Tu mejor crítico en una partida de rol (El desafío de los 30 días)

Mi mejor crítico no es un crítico en sí, sino una sucesión de ellos. Dos críticos consecutivos ante el malo maloso de una de las aventuras de la campaña de "El Desafío de los heroes" en el Conclave, en una de esas situación épicas con medio grupo inconsciente, a pocos puntos de vida, y el martillo de mi clérigo de Perlod (una deidad solar propia del master) desafiando a un villano que amenazaba con poner fin a la campaña.

"Verás la luz de Perlod" gritaba el personaje, llamado Genjay, mientras cargaba.

La luz no sabemos si aquel aspirante a semidios la llegó a sentir, pero estrellitas del tremendo 20 que se llevó si. Pese a todo, seguía sin caer, y entre él y sus esbirros derrotaron a otro miembro del grupo. En el siguiente turno, volvimos a la carga y el dado volvió a mostrar el mismo resultado, un 20 demoledor que aquel adorador y suplantador de Zargon no pudo esquivar.

Con el villano muerto,  a levantar a los compañeros caidos y a disfrutar de un buen vaso de vino en la posada, esperando la siguiente aventura que nos llevó de paseo a los planos del abismo.

He visto: Por la cara




martes, noviembre 05, 2013

#5 Las jornadas que recuerdo con más cariño

Aquí si que no hay duda. Las CLN de Armilla (Granada). En primer lugar porque fueron las primeras jornadas de grandes dimensiones a las que acudí, y además fueron una revelación por el momento en el que se produjeron.

En ese momento en el que la gente deja de ser jovenes adolescentes alocados y comienzan a convertirse en personas madurando sin tiempo para aficiones raras, el surgimiento de Internet como canal de ocio, y el auge de las listas de correo permitía expandir los círculos de amistades más allá del grupo habitual, donde conseguir más que algunas partidas ocasionales y a cosas sin demasiado sustancia era ya todo un logro. Las listas de correo me descubrieron un mundo nuevo entre ellas las CLN.

Hasta Granada nos dirigimos Rober y yo, a la aventura, sin saber lo que nos ibamos a encontrar, y lo que descubrimos fue un mundo repleto de aventuras, de aventureros, de miles de historias, de buenos momentos, y muchas partidas. Es posible, con el tiempo, que no sacaramos todo el jugo a las jornadas, pero las disfrutamos como si no hubiese otra cosa en el mundo, con las partidas durante todo el día, ese zombies hasta las cuatro de la mañana, la cena de Dnd-es, el intercambio de dados, conocer a Darokin, a Kano, a Tiberio, a Trime..., los stands de tiendas....

El resto de CLN hasta su último estertor en Alcalá, nos dejaron múltiples recuerdos, como las goteras de Valladolid, la charla de los Tarzanitos de Wiskeim en Algemesí, el concurso de bardos en la playa de Gijón o la cena de Dnd-es/Amigotes en la Casa del Pollo de Alcalá con Beto y Sergut cantando por Pimpinela...

Pero ninguna se puede comparar con las CLN de Armilla.