jueves, noviembre 05, 2015

El Desafío de los 30 Días (3ª ed) – Pregunta 5 El pasadizo angosto

Nuevamente al límite...  la quinta pregunta de "El Desafío de los 30 días".
Pregunta 5: En la pregunta 2 comentamos que Highdell es un pueblo situado cerca de montañas, rodeado de bosques, no muy lejos del mar y con un camino que lo atraviesa. Eso es, más o menos, como todos los pueblos de fantasía medieval que conoces.. hasta que alguien que viene pregunta en otros pueblos cercanos. “¿Highdell?, si. Sigue este camino y lo encontrarás, a unos tres días, tras pasar por…”. ¿Que localización geográfica se encuentra cerca de Highdell y que le hace reconocible?

Consulta la lista de preguntas aquí y el grueso de participantes aquí

Existen dos maneras de llegar a Highdell, por el Camino Grande, el que siguen todas las rutas comerciales que pasan por allí, o por el camino más corto y más difícil, el que atraviesa El pasadizo angosto. Un pequeño camino que atraviesa entre montañas fruto de un corrimiento de tierras que partió en dos uno de los picos. El camino es ancho en algunas zonas como para permitir ir a caballo, aunque algunos tramos deben hacerse a pie por mayor seguridad, en especial los que son cuesta arriba, donde un paso en falso, llevaría a quien lo cometiera a una muerte segura.

La entrada al pasadizo angosto se halla en el llamado claro de las emboscadas, un lugar famoso por ser donde una vez al año realizan prácticas a cielo abierto los alumnos del Hogar de Huerfanos, y por ser sitio habitual de parada para descansar de las caravanas.

Los peligros son múltiples en el Pasadizo angosto. El camino en sí ya es un peligro, acrecentado en ocasiones por el clima, con vientos traicioneros, pero dentro del mismo se pueden encontrar animales capaces de incomodar el viaje a un transuente desprevenido. Arañas Gigantes, algún oso, pequeños grupos de lobos son los encuentros más comunes, aunque en ocasiones no es raro toparse con goblins o kobolds. Las viejas historias de Highdell recuerdan el año que apareció un oso lechuza y un feroz minotauro, unas amenazas que fueron prontamente extinguidas.