lunes, julio 18, 2005

Ey, Bucci va de boda versión 2 del 05.

Tambien conocida como la boda que me arruinó las CLN

Más que nada por aquello de la coincidencia de fechas.

Ante todo, pongámonos en antecedentes...

Sábado 9 de julio. Calor mucha calor. Los contrayentes visten de blanco marfil ella, de negro bragado y astifino él. El encierro de por la mañana fue rápido y vistoso como todos los de los sanfermines.

Los simpatizantes de uno, otro y ambos equipos llevaban ya tiempo en sus butacas entonando sus gloriosos cánticos de animo y alabanza a sus muchachos.

Primer detalle, el arbitro no es el que estaba previsto. En su lugar, uno de lo más parecido a Ed Harris salta al campo para hacer el sorteo.

Primer balón para el novio que se interna por la banda dispuesto a hablar por primera vez. A pesar de sus grandes esfuerzos aprendiendose el papel, con más diálogo que un protagonista de Van Damme y Seagal juntos, y de tener una chuleta tamaño Biblia se confunde. El novio se pone colorado como en la canción de las PapaLevante y visto desde arriba parece el helado ese de FRIGO, el Dracula. Negro por fuera y muy rojo por el interior.

Es el momento de la novia que aprovecha para decir unas palabras, aunque la emoción del momento y los nervios la llevan a cometer una mala pasada y se equivoca.

El cura árbitro pone las cosas en su sitio y con una lectura calmada, sosegada y un chiste informático tan malo que no merece la pena repetirlo en estas líneas, dando paso a una segunda mitad más entretenida y movida que la anterior.

El novio se equivoca, la novia repite el parrafo que no es y el cura se lo recrimina, la novia se pone del color del novio (rojo semaforo) y el cura que no sabe si casarles, darles su bendición y un cuaderno Rubio o mandarles a septiembre con sus lecturas.

Al final decidió casarles por el bien de todos y el de la barra libre de despues.

Traslado de equipos y simpatizantes al lugar del convite y una vez allí, el partido se convirtió en una especie del granprix entre Villaarriba y villaabajo; siendo VIllaarriba el pueblo de la novia, Villabajo los del novio, y la Y GRIEGA, bucci and friends.

Como diría Ramonchu esto no es como empieza y sí como acaba, y Villaabajo lo demostró empezando fuerte y desfogándose al final. John Rambo (flamante fichaje de Villaabajo) fue su líder en la pista con un par de canciones demoledoras y un ritmo etílico brutal. Si hubiese sido el tour, eso hubiera sido la escapada bidón que permite a un mindundi ganar media hora de tiempo que al final le pone en el podio.

Y así hubiese sido de no ser porque Villaarriba se puso a tirar a bloque a ritmo de... algo... chalín, chaliner.. o parecido que hizo que la ventaja se redujese a la llegada de las copas.

El lector avezado se preguntará. Villarriba aqui, Villaabajo allá, y la Y? Pues la Y estaba a lo suyo, comer y beber, alguna coñita interesante y que ha cambiado la forma en que se ve al padre del novio... (ahorrrrrrrrrrrrra, Luis, tío chulo enseñanos el cul....), soportando los ataques de los de arriba y los de abajo y citándoles a ambos en la meta, ya que salvo un par de sprinters, los de la y son fondistas y no velocistas.

Poco más dio de sí, los de Villaarriba cazaron a los de villaabajo relegados al final por un bajón impresionante y la fuerte pujanza de los de la y griega que aguantaron como campeones salvo un par de abandonos, que sólo iban al Tour (digo a la boda) para ensayar para la vuelta patría (digo, para su boda) y tomar notas.

Y ahí acaba la segunda boda del año.

En un par de días, la tercera. La boda que se cargó el concierto de Revolver.

Una canción: Chalin, chalin, chalinero (Con dos cohones, Vicente ;))
Una película: El reino del anillo.