lunes, abril 26, 2004

Quemado

Estoy quemado. Literalmente. Tengo el cuello ardiendo, y la cara aún más colorada que de costumbre. La comparación para que la gente se haga una idea sería que si Santa Claus se hiciese una foto a mi lado su ropa sería rosacea.

Y es que, no es por insistir pero el deporte es muy malo. Más que nada porque jugar por la mañana a las 12 con la solana, luego a las 4 y después entrenar a mis niños a las 6, todo ello al sol ha hecho mella en mi de por sí palido cuerpo.

A fuerza de ser sinceros, un poco quemado ya volví el sábado del cumpleaños barbacoa de un colega, visitando a otro en su pueblo y corroborando las historias que en años de facultad nos iban llegando, a la par que aumentando la leyenda de unos y de otros.

Una canción: La barbacoa (Georgi Dann)
He visto: 50 primeras citas y Shin Chan la invasión.