jueves, diciembre 04, 2003

Canciones

Llevo ocho canciones del disco de David Bustamante. Dicho asi de golpe puede sonar duro, pero vamos tampoco es para tanto. Se puede escuchar, aunque me han entrado ganas de llorar. Por mucho que el chaval tenga fama de llorón, merecida o no, es algo que escapa a mi comprensión ya que no conozco nada de la obra y milagros de este hombre.

David es un cantante del amor. Muy bonito, muy tierno, casi empalagoso y plañidero. David ama, perdidamente enamorado de esa mujer, esta colgado de ella, vive por y para ella, todo el día pensando en ella, como en el chiste, que ni desayuna, ni almuerza, ni come, ni merienda, ni cena por pensar en ella, y que tampoco duerme porque por las noches tiene hambre. El amor prototipo de las canciones donde no existe nada más que la persona amada y las penas no son penas si tienes esos ojos mirándote, o esa sonrisa a tu lado.

Una bonita concepción del amor, rayando la ovbsesión que dura hasta que te dan la hostia y descubres que en la vida real las cosas no son como las canciones, aunque "se me desgarre el corazón si tu no estas, y en mi silencio sólo hay frio y soledad. No sé vivir sin tí­, no lo puedo aceptar, no supe amarte ayer cuando tu te entregabas sin dudar..."

Lo dicho. Que bonito es el amor de las canciones...
Una canción: La magía del corazón (David Bustamante) (con todo mi cariño para Hugo)