domingo, diciembre 14, 2003

Tengo días...

Hay días horribles y horrendos, y luego existen días y noches como ayer. Tenía la primera cena navideña, además tenía guardia en el trabajo, así que aunque se sabí­a que sería un día durito se podía sobrellevar a simple vista.

Empecemos desde las tres de la tarde. A esa hora yo jugaba al fútbol y desde allí deprisa a casa, a comer y después salir pitando al curro. Este dato es importante como se verá más tarde.

Bueno, pues ya estamos en el curro. Cogemos unas cuantas llamadas, actualizamos unos cuantos contenidos, atendemos a unos cuantos señores simpáticos y otros cuantos que no lo son y cuando ya tenía todo a punto de terminar y marcharme a la cena....

APAGÓN

Se fue la luz, se apagaron los ordenadores, y la más absoluta oscuridad se cebo en mí.

La luz volvió pero con los servidores caidos, la centralita y el fax estropeados las cosas se ponían muy mal. Conseguimos que volviesen a funcionar los ordenadores pero no había red.

Bueno, pues nada, a avisar al servicio técnico... No sé que tienen los informáticos que aunque te expliquen algo, siempre parece muy complicado o incluso absurdo lo que te están diciendo.

Resumiendo la cuestión se limitaba a encender los cuatro servidores de uno en uno en un orden establecido. Facilito. Primero uno, luego otro, el tercero, y el cuarto....

El cuarto descansó, como Dios cuando creo el Mundo... a todo esto, los de la cena me llaman: "Te estamos esperando". Ya pero me da que esto me va a costar un poquito, empezad sin mí". Esto por el movil, mientras en un fijo tenía a mis compañeros diciendome uqe la red no iba y en otro al del servicio técnico diciendome que se debian reparar las conexiones de red y que apagara un SAI que no dejaba de chillar cual cerdo en el matadero.

Claro que el cerdo era yo y el matadero la sala de ordenadores, porque el cuarto servidor decidió que para que trabajar, que es sábado, casi vispera de Navidad y que era el momento de adelantar el Día de los Inocentes. El servidor encendido, el monitor encendido pero con la pantalla en negro y el informático que no paraba de decirme "Tienes un problema, lo sabes?"

Bucci: - Co...es, si no supiera que tengo un problema no te llamaría.
Informático: - Bueno, a ver si lo arreglamos... El servidor está encendido?
B: - Sí
I: - ¿Cómo lo sabes?
B: - Porque hay muchas lucecitas que se encineden y se apagan y una verde encendida todo el rato
I: - Pero en el monitor ves algo?
B: - No
I: - Oyes si el ventilador hace ruido?
B: - Pues no, porque yo estoy de pie y el ordenador está en el suelo
I: - Te importa agacharte y pegar el oido a ver si se le oye trabajar?
B: - Einnnnnnnnnnnnn

Bueno, pues como Murphy no esta exento de ironia, pues justa cuando estaba yo de rodillas con la oreja pegada al servidor, vinieron mis compañeros a ver como andaba, y claro... se descojonaron de mí.

Total, dieciseis "Tienes un problema, ¿lo sabes?", cuatro reinicios despues y dos intentos de destrozo al ordenador, el monitor por fin me muestra lo que ya no esperaba ver: WINDOWS se está iniciando.

Por fin podemos volver a hacer nuestro trabajo. Enciendo mi ordenador y los dos documentos de Word perdidos, y por supuesto sin salvar, y sin recuperar. Otra vez a empezar de cero. Una hora y media después pude acabar y marcharme a la cena en la que ya estaban por las copas y los bises de estas.

El amable taxista me deja en el restaurante y nos marchamos de copas. Recuerdan lo que les comente que me había vestido deprisa y corriendo para irme a currar, pues el fallo fundamental en mi vestuario...

Vaqueros, camisa, jersey y mis flamantes Adidas superstar blancas con las rayas azules....

Garito sí garito tambié los cultos señres (má que nada porque han estudiado, culturismo pero han estudiao) que cuidan las puertas de estos simpáticos lugares de diversión me decían las mismas tres palabras: CON ZAPATILLAS NO

Volvamos al barrio que allí no hay problemas, bueno pues os dejamos en el Centro Comercial­ y nos vamos a otro sitio. Un viajecito tranquilo en el coche, llamada a un colega que no se había venido a cenar para ver si se anima al lado de casa... y el movil que me lo deje olvidado en ese coche. Por suerte esta mañana ha vuelto a mis brazos, ileso tras perderse por la ciudad... (estos niños...)

Aix... sin ganas, deprimido y asaltado por un mal día me retiró a mis aposentos a las cuatro de la mañana despues de dar tumbos, escuchar a un ventilador y practicar casi ingenieria informática. Lo cierto es que me fui a casa hastiado y porque a las diez jugaban mis niños y a las nueve de la mañana había que estar en el colegio.

Bueno, pues... llego al colegio, logicamente cerrado, no tenemos llaves, nos abren a las nueve y media, y el campo está helado y no se puede jugar fuera, pero dentro del pabellón tampoco porque hay algo de tiro con arco...

Ahora a las cuatro juego otra vez antes de irme a currar, aunque no sé si quedarme en casa. A saber los peligros que puede encerrar cruzarse conmigo....

Una canción: All I wanna do (Sheryl Crow)