lunes, enero 26, 2004

Silencios

Las últimas cajas se apilaron despacio. Las sabanas tapando los cuadros y los espejos. Aunque aún se percibían los colores, conforme se cerraba la puerta la vida desaparecía para ir dejando paso a una realidad en blanco y negro. El polvo se convertiría en el único habitante, y los ecos de tiempos pasados un susurro lejano. El ruido de la cerradura fue lo último que se oyó.

Desde entonces, en el desvan sólo hay silencio.

Una canción: El sitio de mi recreo (Antonio Vega)