jueves, enero 08, 2004

A triunfar...

Con lo dificil que había sido siempre entrar en el mundo de la música y tuvieron que inventar un concurso para que cualquiera pudiese grabar un disco. Si lo dificil ahora no es grabar un disco y hacerte famoso, ahora lo complicado es no tener el disco.

Antes bastaba con un poco de enchufe o ser famosete. Famosete por salir en la tele, o por hacer algo muy bien.

Y si no, ya me diréis como podían sacar discos gente como Miriam Díaz Aroca (Chicos, chicos o algo así se llamaba la canción single), Jesús Vázquez (con su canción mensaje A dos milimetros escasos de tu boca), Vaitiare (que no recuerdo que cantaba pero era novia de Julio Iglesias), la mujer a la que le secuestraron la niña ( la niña se llamaba Melody, la del baile del gorila que le gusta a Hugo no, otra que se llamaba así­ y que tenía un padre multimillonario que vivia en Marbella, Kashoggy o algo así), o el incombustible e injustamente criticado Jesulín. (Que esconda la mano quien no haya tarareado alguna vez aquello de Toa, Toa, toa... te necesito Toooooooooooooooooooa)

Sin llegar a sacar disco, pero con cameos importantes teníamos a Ortega Cano (tamos tannnnnnnnnn a gustitooooooooooo), el exalcalde de Madrid, minero topografo con alma de enano de Tolkien, José María Alvarez del Manzano, que nos deleitaba con preciosos villancicos todas las Navidades. Incluso el insigne y grandioso Maradona se atrevío a meterse en medio de las polvaredas de Pimpinela, lo de polvaredas no va por lo blanco malpensados, y los presentadores de TVE amenizan las Navidades con el Telepasión en un programa pensado para que la familia destroce la tele unida.

Eso cuando no nos traían productos de fuera, como Regina Do Santos, Las Mamachicho, Xuxa, Topo Giggio que no me acuerdo si cantaba pero le restregaba la cebolleta a Xuxa que daba gusto merendar viendolo, sin contar los discos de versiones de series de dibujos animados, representados en el máximo exponente por los pitufos, que hartos de estar bajo la tiranía del padre Abraham, decidieron linchar al viejo y marcharse de pastis y buenrollito a la Ruta del Bakalao donde pudieron pitufar felices con unas pitupastillas y convertirse en los Pitufos Makineros, terror de padres y vecinos de los niños compradores. Porque si algunas canciones ya son horrorosas en su versión original, la pitufada es aún peor...

Y es que hasta en los grupos infantiles vamos sufriendo. Antes teníamos a Parchis o a Enrique y Ana. La cosa degeneró en niños imitando a sus mayores, de la mano de Bertín Osborne, Teresa Rabal y demas defensores/explotadores de la infancia hasta productos engendro como la Melody de los gorilas, o los niños burbuja de Eurojunior. Que ya hay que ser cruel para hacerle a un niño escribir una canción él solito, para coger la canción que el niño le escribio a su madre y obligarle a que la cante una y otra vez, que el niño ya se estará planteando a estas alturas matar a su padre con la maquinilla de afeitar o maltratar a sus hermanos con bolsas de plastico, porque se puede forrar.

Claro que aunque algunos niñ@s buen@s hemos sacado de esos programas, porque Tamara merece la pena.

Tamara la buena, la de los boleros. Que el nombre de Tamara directamente nos lleva a la mente a Tamara (No cambie no cambie) y su cohorte de adlateres, Paco Porras, Tony Genil, Loli Alvarez... que material.... Productos televisivos de baja calidad, al estilo de La Veneno (otra que se apunto a la moda cantante con un single que decía algo de un tiburón, mi memoria es selectiva para según que cosas, y esa canción la quiso olvidar) o el gran disco de Florentino Fernández como Crispin Jlander aunque este no era de tan baja calaña como los anteriores...

Aunque bien pensado, si hay algo que me despierta por las noches es recordar que Ramon García y Ana Obregón sacaron un disco.... Yo también me puedo forrar cantando ¿qué apostamos?

P.D. Se me olvidan muchos, así que recuerde Jordy, un niño gabacho que cantaba con tres años, Raulito, uno español que no tendría más de 4 años y que grabo el videoclip de su hit "Sigo siendo el reyyyyyy" en el mercado donde mi madre compra la carne aparte de ser clavadito al niño de un compañero de equipo. Son sólo una pequeña muestra de la cantidad de monstruos que nos han rodeado seguro que en vuestra memoria hay más... Si no os acordaís pensad en Emilio Aragón... Yo tengo una bolita que me sube y me bajaaaaaaaa

Una canción: Mi primer millón (Bacilos)