sábado, noviembre 15, 2003

Hoy me sale azul...

pero azul palido. Hay días que deberían ser como fiestas, o al menos, siempre que jugamos contra el Madrid lo debería ser. Al final, una victoria más , y van siete o ocho seguidas, con la sensación de que quizás ahora somos nosotros los ricos, aquellos para los que este es un partido más. Y quizá se nos olvida que por muchas victorias que tengamos, no dejamos de ser un equipo de patio de colegio.

Decía que hoy debía haber sido una fiesta, pero las cosas se torcieron pronto. Un cielo muy gris hacía de heraldo y traí noticias tristes. La abuela de un colega había fallecido, asi que nos fuimos para ya a darle animos. Con ese mal cuerpo que dejan los tanatorios, en especial para los católicos, que hemos crecido en esa cultura de la culpabilidad.

De ahí a un partidito bajo la lluvia (somos unos bocazas ;)), de ahí al baloncesto, y despues a casa. Triste y sin plan como un Mayo sin flores. Dando un garbeo por la red, mientras Revolver arranca lastimeras notas de su guitarra... Fuera de lugar...

Me piro a sobar. El último que apague la luz.

Una canción: Fuera de lugar (Revolver)